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3 ejercicios para mejorar tu ritmo de brazada

3 ejercicios para mejorar tu ritmo de brazada

Nadar al ritmo adecuado es vital para cualquier nadador. No solo te permite ahorrar energía, sino también ser más eficiente durante toda la fase de propulsión.

No hay una fórmula secreta, pero las palabras clave son equilibrio y técnica de brazada.

En este artículo te damos algunos consejos para mantener la brazada bajo control y encontrar un ritmo constante y eficaz.

1. Concéntrate en la posición

Una parte vital de la natación es la postura del cuerpo en el agua. Incluso las variaciones más pequeñas en la posición de la cabeza, las caderas o las piernas pueden tener un efecto enorme en la eficacia de la brazada.

Para mejorar este aspecto, incluye en tu entrenamiento series con snorkel. El snorkel te permitirá concentrarte en la posición de la cabeza y los hombros, para mejorar tu postura y alinear bien el cuerpo.

Te aconsejamos empezar con pocas repeticiones de 25 o 50 m. Nadar con un brazo es un excelente ejercicio de crol: alterna un largo con el brazo derecho y otro con el izquierdo.

2. Desarrolla una brazada fluida

Un error muy común es pensar que la brazada correcta es la que hace una pausa cuando el brazo está extendido adelante. No es así: una brazada fluida y circular (en mariposa, espalda y crol) te permitirá avanzar más rápido.

Para trabajar este aspecto, prueba nadar con pelotas de tenis en las manos.

Puedes usar pelotas de tenis u otras de tamaño parecido. El ejercicio parece fácil, pero no lo es: al reducir el agua que tomas en el agarre y el empuje, puedes tener la sensación de estar dando manotazos al aire. El objetivo es que te concentres en el movimiento de los brazos para desarrollar una brazada más fluida y regular.

Recuerda: el brazo no pasa directamente bajo el cuerpo ni se aleja demasiado; se dobla ligeramente al pasar cerca. Intenta alternar series de 50 m con pelotas y 50 m sin ellas.

3. Mantén el equilibrio

Es fundamental prestar atención a la posición del cuerpo.

Los abdominales cumplen un papel importantísimo para ayudarte a mantener la posición correcta.

Es buena idea nadar más seguido con pullbuoy para mejorar la velocidad de los brazos. Con el pullbuoy no tienes que preocuparte de las piernas, que flotan sin esfuerzo. Además, puedes ponerlo donde más te convenga: entre los tobillos, las pantorrillas o los muslos.

Como los músculos del abdomen y el tronco son clave para el equilibrio, sujeta el pullbuoy con los tobillos e intenta concentrarte en la brazada. Alarga el cuerpo al máximo: imagina que llevas la cabeza lo más adelante posible y estiras los pies hacia atrás. Esto te ayudará a extender todo el cuerpo y a activar el tronco para estabilizar la columna.

Pullbuoy
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