Aunque parezca increíble, hay bastante gente que no se inscribe en la piscina porque le preocupa la salud de su pelo. El miedo a que se seque, se debilite y pierda cuerpo y brillo por las horas en el agua los lleva a renunciar al deporte que les gusta. Es cierto que el cloro y las sustancias que se usan contra las bacterias dañan el pelo, pero eso no significa que no haya muchas formas eficaces de cuidarlo para disfrutar del agua sin preocupaciones. En este artículo te contamos los efectos reales del agua en el pelo, qué llevar a la piscina para evitar el típico “pelo de nadador” y algunos consejos de cuidado antes y después de nadar.
Los riesgos del agua
A los nadadores de aguas abiertas les alegrará saber que el agua dulce sin químicos de piscina no suele causar problemas y es básicamente la mejor a la que puede exponerse el pelo. Eso sí, solo si es agua blanda: si tiene mucho contenido de minerales, puede ser tan dañina como la de piscina. Infórmate sobre el lago antes de nadar para saber si necesitas tomar precauciones.
Nadar seguido en agua salada puede pasar la cuenta. El frizz y las puntas partidas aparecen porque la sal reseca el pelo y lo enreda. El cuero cabelludo también se reseca, con riesgo de caspa. Y el pelo teñido es aún más vulnerable a la sequedad por la sal.
El daño del cloro es un problema real y todos deberíamos tomar medidas antes y después de nadar en una piscina tratada. Igual que el agua salada, el cloro reseca el pelo y abre las puntas. Además, le quita sus aceites naturales y puede incluso romper la cutícula. Exponerse seguido al cloro es todavía peor para el pelo teñido, porque acelera la decoloración.
El cuidado del pelo va más allá de la piscina: en las ciudades hay que protegerlo de la contaminación, fumar puede cambiar su color y los tratamientos químicos agresivos de la peluquería también tienen efectos.
Lo importante es cuidar el pelo para no renunciar al placer de nadar. Quienes nadan seguido en el mar o en piscina deben adquirir buenos hábitos, porque están más expuestos a sustancias dañinas.
Lo esencial para cuidar el pelo
Lleva todo lo que necesitas en tu bolso: cepillo y peineta, un secador potente y productos específicos para proteger y nutrir el pelo. También puedes aprovechar el rato de natación para aplicarte una mascarilla que, bajo la gorra, potencia su efecto reparador e hidratante hasta que la laves con champú.
Lavarte el pelo justo después de nadar también te deja más tiempo libre el resto del día. Como ya estás mojado y con cloro encima, lo más lógico es aprovechar de ducharte.
Después de enjuagar bien el pelo para sacar el cloro, si el clima lo permite, puedes salir de la piscina con una trenza y dejar que se seque al aire.
En invierno, acuérdate de llevar siempre un gorro, no tanto para proteger el pelo como por el frío.
Protege el color
Además de debilitar el pelo, el cloro puede cambiarle el color. Sin un cuidado adaptado a la natación, tanto el pelo teñido como el natural corren riesgo: el rubio puede tomar tonos verdes y el castaño, tonos anaranjados.
Uno de los mejores métodos para evitarlo es mojar un poco el pelo antes de entrar al agua y aplicar un acondicionador nutritivo que proteja las puntas. Luego tómatelo en un moño o cola y ponte la gorra. Así no absorbe tanto cloro y a la vez recibe un tratamiento profundo que conserva su fuerza y brillo natural.

Los mejores trucos
Si quieres disfrutar muchos años de la natación, debes adquirir buenos hábitos, y proteger el pelo es parte de eso.
Seguro que has escuchado muchos remedios caseros para proteger el pelo, pero ¿cuáles funcionan mejor? Estos nos parecen especialmente útiles:
- Lleva una botella con agua y vinagre, conocido por sus propiedades fortalecedoras y protectoras, y aplícalo en las puntas después del champú.
- Antes de ponerte la gorra, aplica productos como aceite de linaza, de ricino o de coco.
- Usa una gorra de tela debajo de la gorra de silicona: el pelo estará más protegido, aunque igual termine algo húmedo.
- No te laves el pelo en las 24 horas previas a nadar: el sebo natural actúa como una barrera contra el agua tratada.
- Tómate el pelo bajo la gorra para evitar nudos y enredos.
Suma el cuidado del pelo a tu rutina
Cualquier actividad regular tiene a veces algunos efectos negativos. Por suerte, la natación es un deporte de muy bajo impacto, sin las lesiones habituales de otros deportes como el rugby o el fútbol. Pero si nadas seguido, tienes que prestarle atención al cuidado de la piel y del pelo.
En aguas abiertas, toma precauciones antes y lava bien el pelo después de nadar en el mar. En lagos, revisa si el agua es rica en minerales. En piscina, toma medidas antes de entrar y elimina bien el cloro al lavarte. Y extiende el cuidado a tus hábitos fuera del agua para una protección duradera.
La gorra de natación es una gran aliada para no perder el acondicionador mientras nadas. También reduce la fricción y evita que el pelo se te vaya a los ojos o moleste a otros nadadores.


