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Las 5 mayores ventajas de nadar durante el embarazo

Las 5 mayores ventajas de nadar durante el embarazo

Hace solo unas décadas, los médicos les decían a sus pacientes embarazadas que se lo tomaran con calma y evitaran cualquier esfuerzo innecesario. Hoy la historia es muy distinta y se anima a las mujeres a hacer ejercicio durante el embarazo. Los beneficios saltan a la vista: el ejercicio ayuda a mejorar tu salud y la de tu guagua, a mantener un peso adecuado y a tener la resistencia necesaria para el parto y la recuperación. Además, vas a dormir mejor y a sentirte más animada y activa.

La natación se adapta especialmente bien a tus necesidades y, mientras no haya complicaciones y tu médico esté de acuerdo, la puedes practicar hasta el final. Estas son las cinco mayores ventajas de nadar durante el embarazo.

1. La natación lo tiene todo

Durante el embarazo la vida se complica, así que si no te sobra el tiempo y quieres concentrarte en un solo deporte que te mantenga en forma, la natación cubre todo. Ejercita el cuerpo completo, involucra a todos los grupos musculares importantes y permite ganar fuerza y flexibilidad. Además, aumenta la resistencia, te ayuda a recuperarte más rápido de los esfuerzos, fortalece el corazón, mejora la circulación y estimula la capacidad de absorber oxígeno.

2. Protege las articulaciones y los ligamentos

Durante el embarazo el cuerpo produce una hormona llamada relaxina, que relaja los ligamentos para ayudar a que la pelvis y el útero se expandan. Esto vuelve las articulaciones más flexibles y aumenta la curvatura de la columna, por lo que las embarazadas son más vulnerables a las lesiones articulares. La natación es un deporte de bajo impacto que reduce el riesgo de esguinces y otras lesiones. Además, flotar en el agua alivia la tensión en la espalda y te hace sentir mucho más liviana.

3. El agua fresca evita que la temperatura corporal suba demasiado

Durante el embarazo la respiración se acelera y empiezas a transpirar con menos esfuerzo, para proteger al bebé de las alzas de temperatura. Aunque el riesgo de llegar a una temperatura peligrosa haciendo ejercicio es mínimo (salvo un ejercicio extenuante al aire libre en un día muy caluroso), el mayor flujo sanguíneo y el metabolismo más alto te harán sentir más calor al entrenar. Si eso te molesta, la natación es el mejor recurso.

4. Nadar alivia las náuseas

Cada embarazo es distinto y cada mujer tiene sus trucos para mantener a raya las náuseas, pero muchas que lo pasan mal en las mañanas dicen que encuentran alivio en la natación. Ya sea por el efecto saludable del ejercicio o por la relajación de estar en el agua, hay algo que parece ayudarlas a sentirse mejor.

5. Nadar te permite mantener tu rutina

En algún momento vas a necesitar un traje de baño premamá, pero por lo demás no tendrás que hacer grandes cambios en tu rutina en el agua. Aunque no se recomienda tirarse de cabeza, puedes virar mientras te sientas cómoda, mantener una buena intensidad si tienes energía y seguir nadando todos los estilos. Algunos entrenadores recomiendan el estilo pecho para el tercer trimestre porque ayuda a fortalecer la espalda y los pectorales.

En resumen, nadar les ayudará a ti y a tu guagua a estar más sanos y felices. ¡El deporte perfecto para las futuras mamás! Recuerda siempre consultar con tu médico antes de empezar o mantener una rutina de ejercicio durante el embarazo.

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