Cuando Lisa Kruger ganó el oro en los Juegos Paralímpicos de Río, cuatro días después de cumplir 16 años, de pronto hasta el primer ministro de su país hacía fila para felicitarla.
La neerlandesa apuntaba a Tokio 2020, pero se impuso en los 100 pecho SB9 con récord mundial de 1:15.47 y el éxito llegó por sorpresa. Tras la carrera le pasaron un celular y oyó: «Soy el primer ministro Rutte». «Nunca pensé que me llamaría. Le dije atropelladamente “hola” y “gracias”».
- Nacionalidad: Neerlandesa
- Residencia: Harderwijk
- Fecha de nacimiento: 04/09/2000
- Especialidad: Natación paralímpica
- Club: De Dolfijn, Ámsterdam
- Entrenador: Bram Dekker
Biografía
De vuelta en casa, las muestras de cariño siguieron: fue nombrada Caballero de la Orden de Orange-Nassau y en su ciudad, Harderwijk, rebautizaron la piscina local con su nombre.
Los triunfos tampoco fueron flor de un día. En Tokio ganó los 100 pecho SB9 y sumó tres bronces.
En 2006, con seis años, una fractura del brazo izquierdo derivó en una deformidad de Madelung. Ese brazo es siete centímetros más corto que el otro, con un 80% menos de fuerza en muñeca y dedos y menor rango de movimiento en el antebrazo. Empezó en la natación paralímpica en 2012 y debutó internacionalmente en el Mundial de 2015.
«Nunca tuve problemas para aceptarlo, desde el principio. Si algo, también me ha traído cosas buenas, y rara vez he perdido tiempo lamentándome».
«¿Qué es lo peor que puede pasar? Que te toque sufrir. Pero el dolor queda atrás, y las mejoras que consigues duran». Así ve mi psicólogo deportivo el forzar los límites.
Cuestionario
Deportista favorito: el piloto de Fórmula 1 Lando Norris.
Un lugar para las vacaciones: Japón; me encanta la comida, el paisaje y la cultura.
El personaje público que más admiras: Lin-Manuel Miranda, un gran talento musical.
Libro favorito: no he leído nada desde el colegio.
Obra de arte favorita: si cuenta, el musical Hamilton. Si no, La gran ola de Kanagawa, de Hokusai.
3 cosas que te llevarías a una isla desierta: un equipo de buceo, un encendedor (porque no sé prender fuego) y un gato para que me acompañe.
Si pudieras ser un personaje de ficción: Aang, de Avatar: la leyenda de Aang.
Superpoder: me costaría elegir entre volar o controlar el agua como en Avatar.
Título de tu biografía: Una década después: cómo un brazo roto a los 6 te hace campeona a los 16.
¿Qué te gustaría hacer después de la natación? Dedicarme a la cirugía.

Cuestionario de natación
Tu momento cumbre: ser campeona paralímpica de los 100 pecho con 16 años, mejorando mi marca en tres segundos y medio con récord mundial. Antes ni siquiera tenía la mejor marca de mi país.
Lo que menos te gusta de este deporte: meterme al agua FRÍA para entrenar.
El momento más divertido: entrenábamos al aire libre y un pato se posó en el agua justo cuando un compañero practicaba salidas. Al terminar la fase subacuática salió justo debajo del pato, que escapó despavorido. La escena fue muy chistosa.
Lo que más y lo que menos te gusta del entrenamiento: mi favorito es 4x50 combinado a máxima intensidad con 10 segundos de descanso: amor-odio, siempre sufro, pero disfruto mejorando mis marcas. Lo que menos, 25x100 pecho al 85%: interminable, me ha hecho llorar más de una vez.
Trajes de baño favoritos: para competir, el Carbon Glide de espalda abierta. Para entrenar, empate entre el Crazy Penguins de tirantes cruzados y el Watermelon de espalda abierta: el estampado me alegra el día.
Material de natación favorito: el snorkel. Es mucho más fácil nadar si puedes respirar cuando quieras.
Comida preferida después de entrenar: sin duda, pizza.
El tipo de nadador más molesto: los que solo hablan de sí mismos y sus logros.
Mejor piscina del mundo: la exterior de Belek, en Turquía. Clima magnífico y hotel de primera: el lugar perfecto para concentrarse a entrenar.

