El crol fue la primera forma de desplazarse en el agua después de los estilos parecidos al pecho. Los soldados romanos se preparaban para la batalla con ejercicios de natación muy similares al estilo libre moderno, con movimientos alternados de brazos y una patada constante.

Cuerpo
El secreto de una posición corporal perfecta en crol está en mantener el tronco bien alineado con las piernas para reducir la resistencia hidrodinámica.
Cabeza
La superficie del agua debe coincidir más o menos con el nacimiento del pelo. Avanza mirando al fondo de la piscina, unos metros por delante de ti. Cuanto más levantes la cabeza para revisar tu posición, más resistencia generas y, por lo tanto, menos velocidad.
Piernas
La patada de crol sirve más para estabilizar el cuerpo y ganar flotabilidad que para avanzar más rápido. Consiste en un movimiento alternado de las piernas hacia arriba y hacia abajo con las rodillas ligeramente dobladas. Al respirar, las piernas contrarrestan el efecto negativo del recobro sobre la alineación del cuerpo. Coordinar brazos y piernas es muy importante; para lograrlo, recomendamos dar 6 patadas por cada ciclo de brazada.
Brazos
La brazada se realiza en tres fases:
Agarre
La mano debe entrar al agua en un ángulo de 45° y luego hay que extender el brazo todo lo posible.
Tirón
Después de doblar el codo en un ángulo de 90° para remar hacia el fondo, empuja hacia atrás para ganar propulsión hacia adelante.
Recobro
Completada la fase anterior, dobla el codo para sacar el brazo del agua e iniciar el movimiento de nuevo.
Respiración
Respira hacia un lado girando la cabeza cada 2 o más brazadas.
El crol te permite desplazarte en el agua más rápido y con menos esfuerzo. O sea, es como ganar más trabajando menos.
